Algunos consejos para bajar de peso

Si tu propósito es llegar a perder peso, a parte del esfuerzo físico que realizas en el gimnasio o practicando deporte o actividad física, vas a necesitar también de mucha disciplina en lo que a la dieta o alimentación se refiere.

Existen numerosas formas para llegar a bajar de peso, a continuación te vamos a mencionar algunos consejos que si los cumples con constancia, te podrán ayudar a conseguir tus objetivos:

Es importante que en tu dieta bajes el nivel de calorías, suprimiendo algunos alimentos ricos en calorías, e incorporando otros de menor cantidad tales como por ejemplo las frutas o verduras frescas.

Antes de empezar a comer o cenar mira de beber uno o dos vasos de agua, te ayudará a hidratarte saciando tu hambre, y sintiéndote así un poco más lleno.

Intenta controlar tus raciones, debes prestarle importancia a no servirte grandes cantidades de comida. Para ello te recomendamos servirte en platos medianos o pequeños.

Mira de incrementar el ejercicio físico a lo largo del día, independientemente del deporte que practiques, de tal manera que si estabas acostumbrado/a a no subir escaleras o utilizar vehículos (coche, moto, transporte público) para desplazarte en trayectos relativamente cortos, intenta sustituirlo y hacerlo por ti mismo/a.

No consumas bebidas altamente calóricas, como refrescos, vinos o zumos. Intenta beber abundante agua y si deseas aromatizarla puedes añadirle unas gotas de limón o unas hojas de menta.

A media mañana si tienes apetito intenta suprimir las patatas fritas, olivas…puedes tomarte algún snack como bastones o galletas ricas en fibra y en proteínas.

Para mantener una rutina saludable, es importante que para cenar no comas demasiado ya que por contra puede ocasionarte problemas digestivos e impedirte descansar de una manera óptima que es lo que tu cuerpo necesita diariamente.

Trata de dormir entre 8 y 9 horas diariamente, sin lugar a duda te ayudará a tener la energía necesaria para afrontar tu vida cotidiana.

Ganar peso de forma saludable

A dia de hoy nos encontramos con un determinado número de la población que posee un peso inferior al recomendado. Con dicho estado de delgadez puede exponerse a padecer numerosas enfermedades o patologías. Por tanto en este caso resulta necesario ponerse unos kilos de más.

Para ello os vamos a dar unos consejos o recomendaciones que pueden ayudaros a conseguirlo de una forma sana, ya que aumentar de peso no es una tarea sencilla.

El factor descanso va a ser muy importante, debeis intentar dormir una media de 7 a 8 horas diarias.

Es aconsejable la práctica de disciplinas orientadas a la relajación para reducir el estrés acumulado, como realizar la meditación, el yoga, siempre en centros especializados y con la ayuda de un profesor.

Practicar deporte de una manera regular y con una determinada intensidad, tales como deportes de raqueta, actividades dirigidas fitness o un entrenamiento en el gimnasio orientado al aumento de masa muscular.

En lo que al ámbito nutricional se refiere es importante llevar una dieta equilibrada, evitando los vegetales crudos, añadiéndoles a los platos principales de arroz, pastas y ensaladas, algún complemento adicional como pueden ser quesos o frutos secos.

El utilizar abundante aceite de oliva en los aliños va a favorecer también el aumento de la ingesta de calorías.

Evitar el exceso de agua durante el dia y intentar sustituirla por zumos de fruta naturales en vuestras comidas.

Intentar ingerir entre horas, alimentos de alta densidad energética y calórica como pueden ser frutos secos, frutas, galletas…Y antes de acostaros podeis ingerir también algún alimento rico en carbohidratos (yogur bajo en grasas, vaso de leche, copos de avena…).

Como recomendación a tener presente en el momento de vuestras ingestas es que no comais de una forma rápida, masticar de forma pausada.

Consejos nutricionales para merendar

La merienda es la ingesta del día a la que en muchos casos no se le presta importancia, bien porque tenemos la tarde ocupada con tareas o bien porque no entra dentro de nuestros hábitos alimentícios cotidianos.

Pues bien, ya que a lo largo de la tarde nuestro metabolismo continúa funcionando, ya sea en el trabajo o realizando alguna actividad física, entrenamiento o deporte, resulta de suma importancia que le aportemos a nuestro organismo una dósis de nutrientes.

A continuación os vamos a dar algunos consejos alimentícios saludables a tener presente en el momento de la merienda, todos ellos orientados tanto para niños como para adultos .

Por ejemplo os recomendamos;

La fruta es una excelente opción a tener en cuenta ya que aportan energía (plátano, manzana, melocotón…)

Los frutos secos tienen excelentes propiedades nutricionales y son fáciles de digerir.

Los bocadillos, aportan un gran valor nutricional (atún, jamón york, pavo, queso…).

El aguacate acompañado de tomate o atún.

Una ración de queso fresco.

Un yogur sin azúcares añadidos a ser posible. (se le puede añadir miel para darle más sabor).

En cuanto a líquidos;

Agua mineral básica e imprescindible para nuestra hidratación.

Un vaso de leche.

Un zumo de frutas.

Realizar actividad física en verano

pareja corriendo

Para estar sanos y conservar nuestra salud necesitamos seguir realizando ejercicio y actividad física también en verano. Nuestro cuerpo lo agradecerá. Cada época del año tiene sus características y deberíais adaptar vuestra actividad física a la estación en la que os encontráis.

En verano hace más calor y hay que evitar hacer ejercicio durante las horas centrales del día, cuando el sol está en su punto más alto es decir, de 12h del medio día a 16h. Lo ideal sería seguir los impulsos de nuestro reloj biológico interno y “escuchar” lo que os pide. Si sois de los que os cuesta madrugar y por las mañanas estáis más activos, vuestra predisposición os invitará a realizar ejercicio a primera hora del día, entre las 8h y las 10h de la mañana, por el contrario si sois más bien personas que sus niveles de actividad suben a última hora del día, vuestro cuerpo y vuestra predisposición “os pedirá” moveros cuando ya no hace tanto calor y a partir de las 20h y hasta las 22h los niveles de energía responderán a esa demanda energética. Intentar no realizar ejercicio más tarde de las 22h. Por la noche, alteráis el reloj biológico interno y mermáis vuestras horas de sueño y es importante el saber descansar para así poder recuperarse del rigor de una correcta distribución de las cargas de entrenamiento.

Pensar que el deporte agita, activa y realizar ejercicio de noche está enviando al cuerpo una “contra orden”. Por un lado vuestro cuerpo está iniciando ya sus procesos de descanso, recuperación y reparación; en cambio por el otro, le estáis pidiendo:” ¡actívate! Interrumpe tus procesos, deja lo que estabas haciendo porque ahora voy a hacer ejercicio”. ¿No te parece raro? ¿No crees que te faltará predisposición física y mental? Por lo tanto, con ese déficit de atención vais a aumentar el riesgo potencial de sufrir una lesión. Intentar evitar esta situación y respetar las horas de sueño.

Escojáis la hora del día que escojáis para mover vuestro cuerpo, recordar hidrataros bien, bebiendo al menos 2 litros de agua en circunstancias normales. ¡APRENDER A ESCUCHAROS! Cada cuerpo es diferente, según la edad, nivel de entrenamiento, intensidad del ejercicio realizado, lugar escogido, ya sea en interior o exterior,… vuestras necesidades hídricas pueden variar y vuestros requerimientos pueden ser mayores. Reponer las reservas tan pronto como os sea posible. Una buena idea es añadir trozos de fruta fresca al agua que bebemos, en vez de optar por refrescos industriales y sus consecuencias para la salud.

Si algún día decidís practicar deporte en algún momento más próximo a las horas centrales del día, no olvidéis usar un protector solar con un factor adecuado al lugar dónde os encontréis e intentar renovar esa capa protectora cada dos horas de exposición solar. Gorra y gafas de sol son muy buen complemento para practicar deporte en exteriores.